Matías Micucci fue ordenado sacerdote en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen en General Villegas, su ciudad

La ceremonia tuvo lugar esta mañana a las 11:00 hs. y contó con un marco de público que colmó el lugar acompañando al flamante sacerdote y su familia que vivió el histórico momento con profunda emoción.
Este acontecimiento que llevaba muchos años sin que se produjera en la ciudad marca un verdadero hito en la vida católica villeguense.
Finalizada la ceremonia que se extendió por un lapso de dos horas todos se trasladaron al SUM de Bomberos Voluntarios donde compartieron un almuerzo.






Homilía del Obispo Ariel Torrado Mosconi en la ordenación sacerdotal de Matías Micucci
Hay situaciones en la existencia donde se siente una especie de vértigo. Son los momentos de las grandes decisiones en la vida de una persona. Es lo que Jesús en el evangelio de Juan decribe como la llegada de su «hora». Y refiriéndose a Matías le dijo «Creo que esta es la experiencia que sientes en este momento». Y prosiguió: «la fuerza para dar este paso no está en vos mismo, sino en la confianza que experimentas al haber escuchado la voz de Dios que te llamó».
En efecto, el sentirnos llamados por nuestro nombre nos da la confianza de saber que Jesús conoce nuestra historia, nuestra vida, nuestra personalidad. Él sabe de nuestras luchas y pecados, de nuestros miedos y perplejidades, de nuestros sueños y proyectos. Él conoce nuestros deseos más íntimos y personales. Es Dios el que conociéndonos igualmente ama y nos llama. Por eso nos animamos a pegar el salto, a dar este paso.
Y luego prosiguió, el evangelio que has elegido de Mc 3, 13-19 me sugiere tres puntos para que puedas guardar en tu corazón.
El primero se refiere a ser amigo de Jesús. Que puedas ser reconocido como el amigo de Cristo. Jesús, tan humano, siempre ha cultivado la amistad. Amistad con Pedro Santiago y Juan, con los demás discípulos, con Lázaro, Marta y María, y tantos otros.
Conmueve ver a Jesús necesitado de sus amigos en los momentos difíciles. Así visita Betania al acercarse su hora y reclama que lo acompañen despiertos muentras luchaba contra su angustia en Getsemaní.
El evangelio que hemos proclamado nos enseña que lo más importante de su llamado es a ser su amigo. Por eso debes estar con Él en la Eucaristía cotidiana, en la oración de la liturgia de las horas, en todo momento en el ejercicio de tu ministerio, fuente de la santificación en nuestra espiritualidad del clero diocesano.
Lo segundo está referido a la institución de los «doce». Jesús nos llama personalmente por nuestro nombre, pero no aisladamente sino como grupo. Por eso es tan significativo en el rito de la ordenación el momento en que luego de la imposición de las manos del obispo van pasando todos los sacerdotes, uno tras otro, haciendo el gesto de la imposición de las manos. Se percibe así que estás siendo recibido en el orden del presbiterio de Nueve de julio. Y luego le advirtió: Muchas veces puede aparecer la tentación de «cortarse solo» o de aislarse. Sin embargo siempre debes trabajar por la comunión. Esto es muy importante en la espiritualidad del clero diocesano. Está vivencia de pertenencia a la diócesis y al presbiterio es una dimensión esencial a nuestro ministerio.
Por último, le recordó: «fuiste llamado para ser enviado. Apasionado por la misión. En el evangelio se hace referencia al llamado de Jesús para la predicación de la palabra y para expulsar a los demonios.
Te pido que vivas apasionadamente el ministerio de la predicación. Hoy, en este mundo secularizado, hace falta más que nunca un «primer anuncio». Toda nuestra diócesis es tierra de misión.
Recuerda que hasta aquí, a Villegas, llegó la influencia de la beata Mama Antula, y ten presente que, como sacerdote argentino, estás bajo el patrocinio del cura Brochero. Intenta, como ellos, buscar que todos puedan hacer una experiencia de Dios. Y sana a los enfermos por el mal. El Papa Francisco nos habla de la importancia de que la iglesia sea un «hospital de campaña». Es que hay tanto que sanar en el mundo actual. La dimensión terapéutica de los sacramentos, y todo tu ministerio, que brota de la caridad pastoral, ha de confortar y consolar a tantas personas mal heridas, ovejas y pastores, que necesitamos del ungüento de la misericordia de Dios. Concluyó.
Pobre pibe
Es importante que las nuevas generaciones transmitan la fe y la cristiandad en villegas
Correa sos re Mufa no boquies antes del partido